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La salud tras el trasplante

CÓMO MANTENER UNA ACTITUD SALUDABLE ANTE LA VIDA

Luego de un trasplante de órgano, hay esperanza para el futuro. Sin embargo, hay ciertos problemas de salud que deberá enfrentar. Por ejemplo, existe la posibilidad de que el órgano nuevo no siempre funcione como debería hacerlo. Los receptores de trasplantes también presentan un mayor riesgo de desarrollar ciertas afecciones como hipertensión, concentraciones elevadas de lípidos en sangre, diabetes, problemas renales, problemas hepáticos y enfermedades óseas. También debe tener en cuenta afecciones tales como infecciones y cáncer.

Algunas afecciones pueden repercutir en cualquier receptor de un trasplante y algunas son específicas del tipo de órgano trasplantado.


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CUIDADO DEL ÓRGANO NUEVO

Análisis de laboratorio para evaluar la función del órgano

Es importante concurrir a todos los controles y citas para análisis de laboratorio programados para controlar la función del órgano. Los estudios permiten que el equipo de trasplante controle el estado del trasplante, detecte un rechazo en forma temprana y comience un tratamiento efectivo de inmediato.

A continuación se detallan los estudios habituales para controlar la función del órgano:

  • Pruebas de la función hepática: los análisis de sangre se utilizan para controlar la función hepática (por ej.: albúmina); el daño en las células hepáticas (por ej.: alanina aminotransferasa [ALT], aspartato aminotransferasa [AST]) y algunos con afecciones vinculadas a la vía mediante la cual el hígado produce bilis (por ej.: gama-glutamil-transpeptidasa y fosfatasa alcalina).
  • Pruebas de la función pulmonar: las pruebas como la espirometría muestran cómo están funcionando los pulmones.
  • Broncoscopia: prueba en que se utiliza un instrumento (broncoscopio) para examinar las vías respiratorias y diagnosticar una enfermedad pulmonar.
  • Radiografía de tórax
  • Endoscopias gastrointestinales (GI) superiores e inferiores: mediante estos estudios se pueden detectar anomalías en el esófago, el estómago y el intestino.
  • Control de la hemodinámica: se pueden utilizar ecografías con sondas de ultrasonido para detectar hipertensión en el corazón y los pulmones o se puede colocar un catéter en el corazón durante períodos de 6 a 12 horas.
  • Ecocardiograma: las ecografías con sondas de ultrasonido pueden mostrar anomalías en el corazón y los pulmones.
  • Electrocardiograma (EKG o ECG): determina cómo está funcionando el corazón.
  • Estudios de la función renal: es posible que el médico le pida que recolecte orina (generalmente durante 24 horas) para evaluar si los riñones están funcionando correctamente. Para evaluar la función renal, se realizan análisis de sangre tales como creatinina sérica.
  • Biopsia: también se puede realizar una biopsia para determinar si ocurrió un episodio de rechazo. Para realizar la biopsia, se extrae una pequeña parte de tejido del órgano y se la examina con un microscopio.

OTROS PROBLEMAS DE SALUD

Los medicamentos contra el rechazo aumentan el riesgo de desarrollar ciertas afecciones, como infecciones y cáncer. Otros efectos secundarios de algunos medicamentos contra el rechazo incluyen hipertensión, diabetes, concentración elevada de lípidos en sangre, enfermedad renal, ataque cardíaco, derrame cerebral y enfermedad ósea. Conocer los riesgos y tomar medidas tempranas para evitarlos es una buena forma de mantenerse saludable.

HIPERTENSIÓN

La hipertensión es una complicación habitual en los pacientes que reciben un trasplante. La hipertensión puede dañar las arterias y el corazón, lo que aumenta el riesgo de sufrir un derrame cerebral, un ataque cardíaco, problemas renales o insuficiencia cardíaca.

Se desconoce la causa de la hipertensión en muchos pacientes. Sin embargo, las personas que padecen enfermedad renal, diabetes o hipertensión antes del trasplante son las que más riesgo tienen de sufrir hipertensión luego del trasplante. Otros factores que contribuyen a sufrir hipertensión tras un trasplante incluyen una dieta con alto contenido de sal, arterias obstruidas, concentraciones elevadas de lípidos en sangre, fumar, obesidad y algunos medicamentos contra el rechazo tales como ciclosporina, tacrolimus y esteroides (prednisona).

Valores de presión arterial recomendados

Las personas con presión arterial de 140/90 mm Hg o superior son consideradas hipertensas. Aunque la mayoría de los receptores de trasplantes debieran tener una presión arterial de 130/80 mm Hg, los valores ideales pueden variar según la persona. Las pautas de la Asociación Americana del Corazón (AHA) con respecto a la presión arterial ideal de la población en general también pueden utilizarse como pautas para los receptores de trasplantes de órganos. Los valores de presión arterial normal para los niños dependen de la edad, el sexo y la estatura, y en general son mucho menores que los de los adultos.
Clasificación Presión sistólica (mm Hg) Presión diastólica (mm Hg)
Normal Menor de 120 Menor de 80
Prehipertensión 120-139 80-89
Etapa 1 de hipertensión 140-159 90-99
Etapa 2 de hipertensión 160 o más 100 o más

La hipertensión generalmente no produce ningún síntoma, por lo tanto es importante que el equipo de trasplantes realice exámenes de seguimiento regulares para controlar su presión arterial. El equipo de trasplantes también le pedirá que controle su presión arterial con atención en su casa.

Disminución de la hipertensión

Implementar algunos cambios en el estilo de vida puede reducir la presión arterial y evitar la hipertensión.

Figura. Cambios en el estilo de vida para tener una vida más sana.

Figura. Cambios en el estilo de vida para tener una vida más sana.

A veces la hipertensión puede controlarse con cambios en el estilo de vida, tales como la alimentación y el ejercicio físico. Sin embargo, la mayoría de los pacientes también necesitan medicamentos.

Hay una variedad de medicamentos para tratar y controlar la hipertensión.

Figura. Medicamentos para la presión arterial

Figura. Medicamentos para la presión arterial

Los medicamentos que se recetan con más frecuencia incluyen inhibidores ACE (enzima convertidora de la angiotensina), bloqueadores de receptores de angiotensina II (ARB), bloqueadores del canal de calcio, betabloqueantres y diuréticos. Algunos de estos medicamentos pueden tener interacciones con ciertos medicamentos contra el rechazo.

CONCENTRACIONES ELEVADAS DE LÍPIDOS EN SANGRE

Aunque los lípidos (colesterol y compuestos relacionados) en la sangre son necesarios para estar sanos, las concentraciones demasiado elevadas de algunos lípidos pueden aumentar el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular, una causa principal de muerte entre los receptores de trasplantes. La mayoría de los receptores de trasplantes desarrollan concentraciones elevadas de lípidos en la sangre. Los pacientes de trasplantes de riñón, corazón e hígado generalmente muestran aumentos similares en el colesterol total (TC) y el colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL), conocido como "colesterol malo".

La mala alimentación, la falta de ejercicio y el sobrepeso pueden aumentar el riesgo de desarrollar concentraciones elevadas de colesterol LDL ("colesterol malo"), concentraciones elevadas de triglicéridos y concentraciones bajas de colesterol HDL ("colesterol bueno"). Los receptores de trasplantes que son obesos, que fuman o que padecen hipertensión tienen más probabilidades de tener colesterol alto. Los esteroides y algunos de los otros medicamentos contra el rechazo, como la ciclosporina, el sirolimus y el tacrolimus, también pueden producir concentraciones elevadas de lípidos en sangre.

Concentraciones de lípidos en sangre recomendadas

Asegúrese de preguntarle al médico cuáles deben ser sus concentraciones de colesterol. En algunos casos, los receptores de trasplantes pueden tener las concentraciones ideales de lípidos en sangre que se recomiendan en las pautas del Programa Nacional de Educación sobre el Colesterol (NCEP).
Concentración de lípidos Baja Óptima Alta
Colesterol LDL   < 100 mg/dL 160-189 mg/dL
Colesterol HDL < 40 mg/dL   60 mg/dL
Colesterol total     240 mg/dL

Disminución de las concentraciones elevadas de lípidos en sangre

Implementar cambios saludables en el estilo de vida puede reducir las posibilidades de desarrollar una enfermedad cardíaca. Usted puede reducir la concentración de lípidos en sangre mediante una alimentación adecuada y el ejercicio habitual. Una dieta con bajo contenido de colesterol y grasas saturadas también puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar enfermedad de las arterias coronarias. Además de implementar cambios saludables en su alimentación, hacer ejercicio durante al menos 20 ó 30 minutos, de 3 a 4 veces por semana, también puede reducir las concentraciones de lípidos y disminuir el riesgo de sufrir un ataque cardíaco o un derrame cerebral. Si fuma, es importante que DEJE de hacerlo.

Si con las modificaciones de los medicamentos contra el rechazo, de la alimentación y del ejercicio no se logra reducir las concentraciones de lípidos, es posible que el médico le recete medicamentos para reducir el colesterol. Hay varios medicamentos eficaces para reducir los lípidos en sangre. Los medicamentos que se recetan con más frecuencia se denominan estatinas, que incluyen atorvastatina (Lipitor®), simvastatina (Zocor®), pravastatina (Pravachol®), fluvastatina (Lescol®), rosuvastatina (Crestor®) y lovastatina (Mevacor®).

Si el médico le receta una estatina, es necesario que lo controlen para detectar efectos secundarios, ya que el riesgo de sufrirlos es mayor cuando la estatina se administra con medicamentos contra el rechazo. También deberá realizarse análisis de sangre para controlar la función hepática y muscular. Otros tipos de medicamentos que el equipo de trasplantes podría recetar para tratar las concentraciones elevadas de lípidos en sangre incluyen secuestrantes de ácidos biliares, ácido nicotínico, ácidos fíbricos e inhibidores de la absorción del colesterol.

DIABETES

La alta concentración de glucosa en sangre puede producir muchos problemas de salud, como diabetes, enfermedad cardíaca, lesión renal, daño al sistema nervioso y problemas de visión.

La diabetes postrasplante (PTDM) es más frecuente en receptores de trasplantes que tienen antecedentes familiares de diabetes, así como también en los que tienen sobrepeso, toman esteroides o padecen hepatitis C. La diabetes tras un trasplante también es más habitual en afroamericanos y en algunos otros grupos étnicos tales como los indígenas estadounidenses. Otro factor de riesgo de PTDM puede ser la edad avanzada del receptor.

Control de las concentraciones de azúcar en sangre

La mayoría de los receptores de trasplantes con diabetes pueden seguir las pautas de la Asociación Americana de Diabetes (ADA). Los pacientes con PTDM deben incorporar una alimentación sana (para bajar de peso, si es necesario) con un programa de ejercicios estructurado. Es necesario realizar una dieta sana para prevenir la diabetes o para ayudar a controlar la glucosa en caso de que se desarrolle diabetes. Para todos los receptores de trasplantes, es mejor realizar una dieta sana y hacer ejercicio de forma regular para no aumentar de peso y reducir el riesgo de desarrollar una concentración alta de glucosa en sangre o diabetes.

El coordinador de trasplantes o el especialista en nutrición pueden ayudar a determinar su ingesta diaria recomendada de calorías. Limitar la cantidad de grasas y de azúcar en la alimentación también puede ayudar a mantener una concentración saludable de glucosa en sangre.

Opciones de tratamiento para controlar la diabetes

Existen varios tipos de medicamentos que están disponibles para los pacientes con diabetes. Según la concentración de glucosa en sangre, se puede indicar un tratamiento con medicamentos hipoglucémicos orales o insulina. Para muchos receptores de trasplantes, las inyecciones de insulina o bombas de insulina son una opción para controlar la concentración de azúcar en sangre. También es posible que le receten un medicamento por vía oral para controlar las concentraciones de glucosa en sangre. El equipo de trasplantes determinará qué medicamento es adecuado para usted.

ENFERMEDAD RENAL

La función renal suele decaer en los receptores de trasplantes. Esto puede deberse a una afección preexistente como la diabetes, la hipertensión o una lesión renal anterior al trasplante. También puede deberse a medicamentos que se utilizan para evitar el rechazo después de un trasplante.

La mejor forma de ayudar a evitar una enfermedad renal es mantener controladas la presión arterial y la glucosa en sangre y mantener un peso saludable. Además, los controles regulares con análisis de sangre y de orina le proporcionarán a su médico información importante para detectar cambios en la función renal anticipadamente y tomar las medidas adecuadas.

ENFERMEDAD DE LOS VASOS SANGUÍNEOS

Los receptores de trasplantes corren mayor riesgo de desarrollar enfermedad de los vasos sanguíneos. Algunos medicamentos contra el rechazo aumentan el riesgo de tener concentraciones elevadas de lípidos, lo que puede causar obstrucción en las arterias y restringir el flujo sanguíneo hacia el corazón y el cerebro. Los depósitos, denominados placa aterosclerótica, pueden obstruir los vasos sanguíneos de forma total o parcial, lo que puede desencadenar un infarto de miocardio (ataque cardíaco) o síndromes coronarios agudos.

Del mismo modo, un derrame cerebral puede ocurrir si se obstruye una arteria que suministra sangre al cerebro. La obstrucción parcial puede reducir de forma temporal el suministro de sangre al cerebro. La pérdida total de suministro de sangre al cerebro provoca un derrame cerebral.

ENFERMEDAD ÓSEA

La enfermedad ósea es un problema que afecta a muchos receptores de trasplantes de órganos. La insuficiencia del órgano previa al trasplante puede hacer que los huesos se vuelvan delgados y quebradizos (osteoporosis). Otras causas de la osteoporosis incluyen el uso de algunos medicamentos contra el rechazo (corticosteroides), la hiperactividad de la glándula paratiroides, el tabaquismo y la falta de calcio en la dieta.

Prevención de la enfermedad ósea

Usted puede ayudar a evitar o a tratar la enfermedad ósea de la siguiente forma:
  • Haga ejercicio de forma regular, incluido el levantamiento de pesas o el entrenamiento de resistencia (asegúrese de analizar los límites de peso con el equipo de trasplantes antes de comenzar un programa de ejercicios).
  • Consuma alimentos que tengan un alto contenido de calcio, incluidos yogures, queso y leche con bajo contenido de grasa.
  • Elija alimentos y jugos con calcio adicional.
  • Consuma abundante proteína alimenticia (a menos que el médico la restrinja).
  • Tome suplementos de calcio si el médico lo indica.
  • Tome vitamina D sólo si el médico se lo indica.
  • Deje de fumar.

El médico o el especialista en nutrición relacionado con el trasplante le indicará si necesita tomar suplementos de calcio o vitamina D. Es posible que el médico también le recete medicamentos que previenen el adelgazamiento de los huesos, incluidos bisfosfonatos, como alendronato (Fosamax®), etidronato (Didrocal®) y risedronato (Actonel®) o calcitonina.

CÓMO MANTENERSE EN FORMA

Alimentación: las cosas van tomando forma

La dieta recomendada para los pacientes de trasplantes consta de 30% de grasas, 50% de carbohidratos y 20% de proteínas.

Figura. Composición recomendada de la dieta para receptores de trasplantes.

Figura. Composición recomendada de la dieta para receptores de trasplantes.

El especialista en nutrición del equipo de trasplantes le dará instrucciones específicas sobre el consumo recomendado diario permitido de nutrientes específicos. Algunos consejos para realizar una dieta sana pueden incluir:

  • Consumir alimentos con alto contenido de fibra, como frutas y verduras crudas.
  • Aumentar la ingesta de calcio consumiendo productos lácteos con bajo contenido de grasa y verduras de hojas verdes o tomando suplementos de calcio (en caso de que el médico lo indique).
  • Consumir menos sal, alimentos procesados y refrigerios.
  • Usar hierbas y especias en lugar de sal para saborizar.
  • Beber abundante agua (a menos que le indiquen limitar los líquidos).
  • Consumir la menor cantidad posible de grasa y aceite.
  • Consumir alimentos con alto contenido de proteínas, como carne de res magra, pollo (sin piel), pescado, huevos, nueces (sin sal) y frijoles.
  • Seleccionar condimentos más sanos, como mostaza, mayonesa con bajo contenido de grasa y condimentos para ensalada con poca grasa.
  • En lugar de freír los alimentos, pruebe hornearlos, asarlos a la parrilla, hervirlos o cocerlos al vapor.
  • En lugar de usar aceite para cocinar, use aerosol sin grasa antiadherente.

Ejercicio

Hacer ejercicio es una excelente forma de ayudar a aumentar la energía y la fuerza luego de un trasplante. Una rutina de ejercicio habitual también lo ayudará a mantener el peso ideal, evitar la hipertensión y las concentraciones elevadas de lípidos, y mantener los huesos fuertes. También ayuda a aliviar el estrés y superar sentimientos de depresión.

Poco después del trasplante, le conviene comenzar despacio con una actividad de bajo impacto, como caminar. Con el tiempo, puede aumentar el ejercicio con actividades más exigentes, como andar en bicicleta, trotar, nadar o cualquier ejercicio que disfrute. El entrenamiento con mancuernas, pesas para muñecas o pesas aumentará la fuerza y ayudará a prevenir la pérdida ósea, pero consulte con el equipo de trasplantes primero para establecer cuánto peso es seguro que levante. Los ejercicios de estiramiento también son importantes para lograr tonicidad muscular y flexibilidad. Asegúrese de consultar con su médico antes de comenzar o modificar una rutina de ejercicios.

DEJAR de fumar

El hábito de fumar también contribuye a un riesgo elevado existente de enfermedad cardiovascular, especialmente en pacientes con diabetes, y puede ser perjudicial para la función renal. Los receptores de trasplantes que fuman deben DEJAR de hacerlo lo antes posible.

Cuidado dental

El cuidado dental de rutina es importante antes y después del trasplante ya que las infecciones bucales pueden producir problemas médicos graves e incluso la muerte. Según la Asociación Americana del Corazón (AHA), no es necesario realizar un tratamiento previo con antibióticos para el cuidado dental de rutina a menos que el paciente tenga una afección cardíaca subyacente que aumente el riesgo de desarrollar una infección en el corazón. Esto incluye pacientes trasplantados con valvulopatía del injerto (o antecedentes de endocarditis, complicaciones de las válvulas protésicas y ciertos tipos de enfermedades cardíacas congénitas).

El sobrecrecimiento gingival (hipertrofia) es un problema dental que puede surgir en los pacientes trasplantados, especialmente en los que usan ciclosporina. Esta afección se puede reducir practicando una buena higiene bucal.

EXÁMENES DE SEGUIMIENTO DE RUTINA

Todas las personas deben realizarse exámenes regulares para ayudar a evitar la enfermedad.

A medida que uno envejece, existen algunos estudios específicos que se deben realizar de forma regular.

Figura. Estudios recomendados según la edad del paciente.

Figura. Estudios recomendados según la edad del paciente.

Autocontrol

Además de los estudios que el equipo de trasplantes le realizará en las visitas de seguimiento regulares, deberá autocontrolarse en su casa. A continuación se detallan algunos de los aspectos que deberá controlar:
  • Peso: pésese a la misma hora todos los días, preferentemente en la mañana. Si aumenta 2 libras en un día o más de 5 libras en total, llame al equipo de trasplantes.
  • Temperatura: debe tomarse la temperatura diariamente, especialmente si cree tener fiebre. Llame al equipo de trasplantes si su temperatura es demasiado alta.
  • Presión arterial: contrólese la presión arterial cuantas veces lo indique el equipo de trasplantes.
  • Pulso: debe controlarse el pulso diariamente. La frecuencia cardíaca normal cuando no esté haciendo ejercicio debe ser entre 60 y 100 pulsaciones por minuto. (Si recibió un trasplante de corazón, la frecuencia cardíaca en reposo puede ser de un máximo de 110 a 120 pulsaciones por minuto).
  • Azúcar en sangre: si tiene una concentración elevada de azúcar en sangre o diabetes, deberá controlar el azúcar en sangre con un glucómetro.

No tome analgésicos (por ejemplo, Tylenol®, Motrin® o Advil®), medicamentos para el resfrío, antiácidos, medicamentos a base de hierbas ni medicamentos de venta libre a menos que el equipo de trasplantes se lo indique.

EMBARAZO: BENEFICIOS Y RIESGOS

Para las mujeres en edad reproductiva que reciben trasplantes, la fertilidad generalmente se reestablece inmediatamente después del trasplante.

Ha habido miles de nacimientos entre las mujeres con órganos trasplantados.

Figura. Cantidad de embarazos registrados en receptoras de trasplantes de órganos en los Estados Unidos.

Figura. Cantidad de embarazos registrados en receptoras de trasplantes de órganos en los Estados Unidos.

Aunque el embarazo es actualmente uno de los beneficios esperados que se logran mediante el trasplante de órganos realizado en mujeres, también existen ciertas consideraciones.

Generalmente no se recomienda quedar embarazada en el primer año luego de un trasplante ya que las dosis de medicamentos contra el rechazo son más elevadas, existe un mayor riesgo de rechazo y se recetan muchos otros medicamentos que son tóxicos para el feto en desarrollo. Las mujeres trasplantadas en edad reproductiva deben continuar utilizando un método anticonceptivo hasta que el médico indique que pueden quedar embarazadas.

Posiblemente los hombres trasplantados también se preocupen por su capacidad para tener hijos. Los hombres pueden tener problemas de fertilidad relacionados con algunos medicamentos del trasplante, sin embargo, muchos han podido tener hijos sanos tras un trasplante.

Si tiene interés o intenciones de quedar embarazada, primero debe consultarlo con el equipo de trasplantes. El embarazo se debe planificar cuando la función del órgano y el tratamiento contra el rechazo estén estables y no existan indicios de rechazo, hipertensión o infección.

Embarazo de alto riesgo

De acuerdo con el Registro Nacional de Embarazos Postrasplante (National Transplantation Pregnancy Registry, NTPR), más del 70% de los embarazos en pacientes trasplantadas resultan en nacimientos con vida y la mayoría tiene resultados favorables para el hijo y la madre. Aunque este éxito es alentador, estos embarazos continúan considerándose de alto riesgo. Existen riesgos de complicaciones durante el embarazo para la receptora del trasplante así como también existen riesgos de infección y exposición a medicamentos contra el rechazo para el feto.

Por ejemplo, existe un mayor riesgo de hipertensión durante el embarazo en la mujer que recibió un trasplante. El riesgo de infección es más elevado en todo paciente trasplantado, y las infecciones de las vías urinarias son las más comunes durante el embarazo. Otras infecciones que pueden preocupar durante el embarazo incluyen herpes, hepatitis, toxoplasmosis y citomegalovirus. Otros riesgos incluyen preeclampsia y parto prematuro. El feto también corre riesgo de sufrir infecciones causadas por virus tales como el citomegalovirus y el virus del herpes simple relacionadas con la supresión del sistema inmunológico de la madre por los medicamentos contra el rechazo.

Una pregunta frecuente es si el bebé nacido de una madre con un órgano trasplantado será normal. Se sabe que algunos bebés de madres trasplantadas nacen prematuros y con bajo peso. Se desconoce si existen efectos a largo plazo en el desarrollo del bebé.

Debe informar al pediatra que su bebé estuvo expuesto a medicamentos contra el rechazo en el vientre. Existe un mayor riesgo de sufrir defectos congénitos debido a algunos medicamentos contra el rechazo, especialmente en el caso del micofenolato mofetil y la azatioprina. Se deben controlar atentamente las concentraciones de medicamentos contra el rechazo en la sangre de la madre. El control de las concentraciones en sangre es especialmente importante en el tercer trimestre, cuando el metabolismo del feto podría aumentar la eliminación de los medicamentos contra el rechazo de la sangre. Consulte con el equipo de trasplantes si puede amamantar al bebé o no. Se desconoce si amamantar al bebé mientras se toman medicamentos contra el rechazo puede dañar al bebé.

Una preocupación importante para las receptoras de trasplantes es si el embarazo producirá rechazo del órgano o disminuirá la función del órgano trasplantado. En general, el embarazo no afecta la función del órgano ni la supervivencia del paciente siempre y cuando el órgano funcione muy bien. Sin embargo, es muy importante analizar con el equipo de trasplantes si el embarazo será muy riesgoso o no. Puesto que el embarazo se considera un alto riesgo para las receptoras de trasplantes, su equipo de trasplantes puede recomendar y trabajar con un obstetra que se especialice en embarazos de alto riesgo.